Álvaro Uribe sí llegó a Cali para la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella
Álvaro Uribe terminó apareciendo en Cali para la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella este 7 de agosto, en medio de una expectativa que él mismo había alimentado días antes al decir en entrevistas radiales que no tenía claro si asistiría o no al acto.
La duda no era menor. En los últimos días, el expresidente había dejado ver incomodidad por las tensiones entre el Centro Democrático y el entorno político de De la Espriella. Además, la relación entre ambos sectores venía golpeada por decisiones que reforzaron la distancia, como la ausencia de Paloma Valencia en la lista de invitaciones al evento, pese a que fue la candidata respaldada por Uribe dentro de su partido.
La presencia de Uribe en Cali cambia el tono de esa discusión y le da un giro político a una jornada que había quedado marcada por el cálculo y la prudencia. Según lo que se había comentado en medios en días previos, el propio De la Espriella lo había llamado por teléfono para invitarlo, pero el expresidente no había confirmado asistencia de manera pública.
La posesión de De la Espriella en Cali también se convirtió en un termómetro de alianzas y distancias dentro de la derecha colombiana. La ceremonia, programada para este 7 de agosto, reunió apoyos, reservas y ausencias, en una señal de las tensiones que el nuevo gobierno afronta desde su arranque.
En ese contexto, la llegada de Uribe a la capital del Valle se lee como un gesto político de alto contenido simbólico. No solo despeja la incógnita sobre su presencia, sino que también envía una señal de respaldo en una coyuntura en la que el uribismo ha buscado marcar independencia frente al círculo cercano del presidente electo.