Si trabaja con un gato cerca, seguramente ya le pasó: basta con abrir el portátil para que el animal se acomode justo sobre el teclado. Aunque pueda parecer una travesura, el comportamiento tiene explicaciones bastante comunes y, en la mayoría de los casos, no es una señal de problema.

De acuerdo con Purina y Cats Protection, los gatos suelen sentirse atraídos por los teclados porque son superficies cálidas, cómodas y muy cercanas a la persona que está usando el computador. En otras palabras, el teclado reúne tres cosas que les resultan valiosas: calor, contacto y atención.

Una de las razones más frecuentes es la temperatura. Los computadores emiten calor, y muchos gatos buscan instintivamente los lugares más tibios de la casa para descansar. Por eso no solo se suben al teclado, sino también al portátil cerrado, al cargador o a cualquier superficie que conserve calor.

La otra explicación tiene que ver con el vínculo con su dueño. Cuando el gato se acuesta sobre el teclado, interrumpe la actividad y obliga a la persona a mirarlo, tocarlo o moverlo. Según la información divulgada por Purina, ese gesto puede convertirse en una forma eficaz de pedir atención, especialmente si el gato ya aprendió que así consigue una reacción inmediata.

También influye la curiosidad. Los movimientos en la pantalla, las manos sobre las teclas y el sonido del equipo forman un escenario muy llamativo para un animal explorador. Aunque los gatos no entienden el trabajo de oficina como una persona, sí reconocen que ese espacio concentra la atención de su humano y eso puede volverlo más interesante para ellos.

Qué hacer para reducirlo

Especialistas en comportamiento felino recomiendan ofrecer al gato una alternativa cómoda cerca del puesto de trabajo, como una cama tibia, una manta o una caja, y reforzar con caricias o premios cuando elija ese lugar en vez del teclado. También ayuda reservar momentos de juego antes de sentarse a trabajar, para disminuir la búsqueda de atención durante la jornada.

En resumen, el gato no se acuesta sobre el teclado por “molestar”. Lo hace porque ahí encuentra calor, cercanía y una forma rápida de conseguir que usted lo mire. Para muchos dueños, esa mezcla termina siendo parte inevitable del trabajo con compañero felino en casa.