El Banco Interamericano de Desarrollo negó haber destinado 60 millones de dólares no reembolsables para financiar el empalme del gobierno entrante de Abelardo de la Espriella, como lo había afirmado el propio mandatario electo en días recientes. La aclaración reavivó las dudas sobre si el anuncio fue impreciso o directamente falso.

La controversia comenzó cuando De la Espriella aseguró públicamente que el BID había asignado esos recursos para apoyar la transición presidencial. La cifra, equivalente a unos 205.000 millones de pesos, fue presentada como un respaldo internacional al proceso de empalme.

Sin embargo, el BID desmintió esa versión y precisó que no aprobó una partida extraordinaria de ese tipo para la transición del nuevo gobierno. Medios como Cambio y El País registraron la respuesta del organismo multilateral, mientras que Noticias Caracol y El Colombiano habían reportado previamente el anuncio hecho por el presidente electo.

La discusión se sumó al choque político que ya existía alrededor del empalme. Desde el Gobierno saliente y otros sectores se cuestionó desde el comienzo que esos recursos pudieran presentarse como una donación específica para la transición, mientras que desde el equipo de De la Espriella se insistió en que se trataba de una cooperación habitual del BID. No obstante, la versión del banco contradice de frente esa interpretación.

Por ahora, lo confirmado es que el BID negó haber aprobado esos US$60 millones para el empalme. Con esa respuesta sobre la mesa, la pregunta que queda abierta es si De la Espriella exageró el alcance del apoyo internacional o si anunció como hecho cerrado una gestión que no estaba respaldada por una decisión formal del organismo.