(aunque creas que ahorra energía)

nevera en cocina moderna y consumo energético

Apagar luces, usar electrodomésticos eficientes y desconectar aparatos cuando no se usan se ha convertido en un mantra del ahorro energético. Sin embargo, no todas las recomendaciones funcionan igual para todos los dispositivos del hogar.

De hecho, hay un electrodoméstico que nunca conviene desenchufar de la corriente, porque hacerlo de forma habitual puede provocar justo lo contrario de lo que se busca: un mayor consumo de energía.

El error más común: tratar a todos los electrodomésticos por igual

En casas cada vez más equipadas —lavadora, televisor, freidora de aire, horno eléctrico— es normal preocuparse por el gasto invisible del modo stand-by. Muchos usuarios optan por desenchufar todo cuando salen de casa o durante la noche.

El problema es que no todos los electrodomésticos están diseñados para funcionar con interrupciones constantes de energía. Algunos necesitan una conexión estable para mantener su eficiencia.

La nevera: el electrodoméstico que no deberías desconectar



La nevera está pensada para operar de forma continua. Su sistema de refrigeración trabaja por ciclos y mantener una temperatura estable es clave para su rendimiento.

Cuando se desenchufa durante horas, el interior comienza a perder frío. Al volver a conectarla, el motor debe trabajar con mucha más intensidad para recuperar la temperatura adecuada, lo que puede duplicar el consumo energético en ese arranque.

Además del gasto extra, este esfuerzo adicional acelera el desgaste del compresor, uno de los componentes más caros y delicados del electrodoméstico.

Más consumo y menos vida útil

Desenchufar la nevera de forma repetida no solo impacta en la factura eléctrica. También puede:

  • Reducir la vida útil del aparato.
  • Aumentar el riesgo de averías.
  • Provocar variaciones de temperatura que afecten a la conservación de los alimentos.

Desde el punto de vista energético, mantenerla conectada permite que el sistema funcione de manera gradual y eficiente, evitando picos de consumo innecesarios.

Cuándo sí tiene sentido desenchufar

Existen excepciones. Si la vivienda va a permanecer vacía durante varias semanas y la nevera está completamente vacía, entonces sí puede desconectarse, limpiarse y dejarse con la puerta entreabierta.

Pero en el día a día, desenchufarla por la noche o durante salidas cortas no es una estrategia de ahorro, sino todo lo contrario.

Ahorro real: hábitos que sí funcionan

Más que desconectar la nevera, los expertos recomiendan:

  • No introducir alimentos calientes.
  • Evitar abrir la puerta innecesariamente.
  • Mantener las gomas de sellado en buen estado.
  • Ajustar la temperatura correcta (ni más fría de lo necesario).

En tiempos de conciencia energética, el ahorro no siempre está en apagarlo todo, sino en entender cómo funciona cada aparato y adaptar nuestros hábitos a su diseño.