Anguilla suma prestigio internacional con nuevas Llaves Michelin a sus hoteles icónicos
Anguilla vuelve a posicionarse entre los destinos más deseados del Caribe, esta vez con el aval de una de las guías más influyentes del mundo. La Guía Michelin ha otorgado sus prestigiosas Llaves Michelin a tres de los hoteles más emblemáticos de la isla, reconociendo una experiencia de hospitalidad que va mucho más allá del lujo tradicional.
Así como las Estrellas Michelin distinguen a la alta gastronomía, las Llaves Michelin celebran a los hoteles que sobresalen por su diseño, servicio, autenticidad, relación calidad-precio y conexión con su entorno. Entre miles de propiedades evaluadas globalmente, Cap Juluca, A Belmond Hotel, Malliouhana y Four Seasons Resort and Residences Anguilla recibieron dos Llaves Michelin, la segunda categoría más alta de esta clasificación.
Cap Juluca, A Belmond Hotel: arquitectura icónica y bienestar frente al mar
Ubicado en la famosa Maundays Bay, Cap Juluca es uno de esos hoteles que definen una postal. Su arquitectura de inspiración greco-morisca se integra con la estética caribeña a través de suites y villas luminosas, terrazas privadas frente al mar y un servicio cuidadosamente personalizado.
El Cap Juluca Spa by Guerlain es una de las joyas del resort. Con siete salas de tratamiento, piscinas de inmersión y una completa suite termal, el spa incorpora rituales inspirados en la tradición arawak, además de yoga, pilates y experiencias náuticas que refuerzan la conexión con el entorno.
La propuesta gastronómica es clave en su reconocimiento Michelin. Pimms ofrece cocina elegante con identidad local frente al mar; Uchu introduce sabores de inspiración peruana; y Cap Shack, a pie de playa, invita a disfrutar cocteles clásicos y tapas en un ambiente relajado y sin horarios.
Malliouhana: glamour caribeño con identidad local
Situado sobre un acantilado con vistas privilegiadas a Meads Bay, Malliouhana combina historia, sofisticación y una fuerte identidad visual inspirada en Anguilla. Reconocido previamente por Forbes como el Mejor Hotel de la isla, el resort reafirma su estatus con la distinción Michelin.
El spa del hotel, uno de los más reconocidos del Caribe, cuenta con seis salas de tratamiento, una piscina infinita privada y espacios de relajación interiores y exteriores. A esto se suman experiencias cuidadosamente curadas como catas de ron, clases de sushi y actividades acuáticas como snorkel, kayak y stand up paddle.
En gastronomía, Celeste by Kerth Gumbs ofrece una interpretación contemporánea de la cocina caribeña con vistas a la bahía, mientras que Leon’s, ubicado directamente en la playa, fusiona sabores asiáticos y caribeños en un ambiente relajado, acompañado de música reggae en vivo.
Four Seasons Resort and Residences Anguilla: versatilidad, lujo y experiencia total
El Four Seasons Resort and Residences Anguilla, ya reconocido con cinco estrellas, suma ahora dos Llaves Michelin gracias a su capacidad de ofrecer lujo sin rigidez y una experiencia adaptable a distintos estilos de viaje. Sus opciones van desde suites para escapadas en pareja hasta amplias villas con piscinas privadas.
El resort cuenta con tres piscinas al aire libre, incluida la exclusiva Sunset Pool solo para adultos, y acceso directo a las playas de Barnes Bay y Meads Bay. El Sea Centre centraliza deportes acuáticos no motorizados, mientras que el complejo incluye pabellón deportivo, muro de escalada y opciones para explorar la isla en moke o lancha privada.
El spa combina salas interiores y exteriores, además de suites diseñadas para parejas. En el apartado gastronómico, destacan SALT con enfoque en pescados y mariscos frescos, Lima-Limon con cocina mexicana contemporánea y Sunset Lounge, donde sushi y cocteles caribeños acompañan el atardecer.
Anguilla y las Llaves Michelin: un destino que se consolida
Con estas nuevas distinciones, Anguilla refuerza su reputación como uno de los destinos de lujo más refinados del Caribe. Las Llaves Michelin no solo reconocen hoteles excepcionales, sino una forma de hospitalidad donde el diseño, la gastronomía, el bienestar y el sentido de lugar se integran de manera natural.
Para los viajeros que buscan experiencias auténticas, exclusivas y profundamente conectadas con su entorno, Anguilla se confirma como una isla que no necesita exagerar: su excelencia habla por sí sola.